cláusulas suelo

Las cantidades devueltas por las entidades bancarias en referencia a las cláusulas suelo, ya sea como consecuencia de acuerdos celebrados con entidades financieras o como consecuencia de la ejecución o cumplimiento de sentencias judiciales o laudos arbitrales,  no deben integrarse en la base imponible del impuesto sobre la renta de las personas físicas. Es por ello que no son considerados ingresos sujetos a IRPF.

Sin embargo, existen dos casos en los que se debe de regularizar la situación tributaria por la aplicación de deducciones en las declaraciones de la renta desde el ejercicio de 2012, estas son:

1. Aplicación de la deducción por inversión en vivienda habitual (estatal o autonómica) sobre las cantidades que recupera ahora- Si la devolución de las mismas se realiza en efectivo, tendrá que devolver la deducción practicada de más. Las cantidades previamente satisfechas por el contribuyente en aplicación de las cláusulas suelo, objeto de la devolución deben regularizarse incrementando las cuotas líquidas estatal y autonómica, sin incluir intereses de demora.

Deberá rellenar las casillas 524 y 528 y marcar las casillas 453 y 454, para indicar que se trata de una regularización por cláusula suelo.

En el caso de que el contribuyente acuerde con su entidad que las devoluciones se destinen a amortizar capital del préstamo en lugar de practicarle la devolución en efectivo, el contribuyente no tendrá que devolver las deducciones practicadas de más. Sólo en el caso de que la devolución se destine a una parte de la amortización, habrá que devolver, en este caso, la deducción correspondiente por el importe no utilizado para amortizar. Sin embargo, entidades como la OCU recomiendan recuperarlo todo en efectivo y no amortizar capital con la devolución que le practique la entidad bancaria.

2. Consideración como gasto deducible de los intereses pagados de más por las cláusulas suelo de los rendimientos del capital mobiliario (alquileres) o de actividades económicas. En estos casos procede presentar declaración complementaria de cada ejercicio afectado, sin abonar intereses de demora, recargo o sanción. El plazo que se establece para presentar la declaración complementaria comienza en la fecha del acuerdo, sentencia o laudo arbitral y acaba el día en el que finaliza el plazo de presentación de la autoliquidación de IRPF.

Este tratamiento fiscal es aplicable cuando la devolución de las cantidades sea consecuencia de un acuerdo con la entidad bancaria o como consecuencia de la ejecución o cumplimiento de sentencias judiciales o laudos arbitrales.

Las regularizaciones que se lleven a cabo se limitarán a los ejercicios en los que no hubiera prescrito el derecho de la administración para determinar la deuda tributaria mediante la oportuna liquidación, es decir, desde el ejercicio 2012 (cuatro años).

Las cantidades que, por la aplicación de las clausulas suelo hubieran sido satisfechas por el contribuyente en 2016 cuando se alcance el acuerdo de devolución de las mismas con la entidad financiera o como consecuencia de sentencia o laudo arbitral antes de finalizar el plazo de presentación de la autoliquidación de IRPF ( 30/06/2017) por dicho ejercicio, no tendrán la consideración de gasto deducible en el ejercicio 2016, incluyendo solamente como deducibles, las cantidades que debió pagar sin aplicar las cláusulas suelo.

Dado que la norma establece que no hay que declarar los intereses de demora ni los intereses legales, se podrá solicitar a hacienda la rectificación de las autoliquidaciones, pidiendo la devolución de los intereses de demora satisfechos y los intereses indemnizatorios declarados.

 

 

 

 


Otros artículos relacionados



Escribe un comentario