Tanto los trabajadores que ya están dados de alta en el régimen de autónomos como aquellos que tienen intención de darse de alta este 2016 deben tener en cuenta una serie de novedades que entraron en vigor a finales de 2015, a raíz de la reciente reforma fiscal y de la entrada en vigor de la ley para el fomento del empleo autónomo.

Desde INEAF, queremos hacer un breve repaso a las principales novedades para el colectivo de trabajadores autónomos, uno de los colectivos que forman gran parte del tejido empresarial de nuestro país:

  • Bases de cotización: Se incrementa la base máxima de cotización de 3.606 a 3.642 euros mientras que la base mínima se incrementa de 884,40 a 893,10 euros. Debemos tener en cuenta que prácticamente el 90% de los trabajadores autónomos que están acogidos a la base mínima de cotización verá aumentada su cuota a los 266 euros mensuales, si no goza de ninguna bonificación.autónomos - INEAF
  • IRPF: Desde julio del pasado año, la retención por rendimientos de profesionales ha bajado del 19% al 15% para todos los profesionales y del 9% al 7% durante los primeros tres años de actividad. Además, desde 2014, aquellos trabajadores por cuenta propia que estén disfrutando de la tarifa plana de 50 euros mensuales podrán seguir beneficiándose de ella aunque contraten a un trabajador.
  • Compatibilización del paro con el trabajo autónomo: Con la entrada en vigor de la Ley 31/2015, de reforma y fomento del trabajo autónomo, aquellas personas que estén cobrando la prestación por desempleo ya pueden darse de alta como autónomo y seguir cobrándola durante un máximo de nueve meses. Se excluyen a los profesionales cuyo último trabajo fue por cuenta propia y a aquellos que ya recurrieron a esta opción o a la capitalización de la prestación en los dos últimos años.
  • Capitalización del desempleo: Desde octubre de 2015 también pueden optar por la capitalización del 100% de la prestación por desempleo los mayores de 30 años que deseen emprender una actividad.
  • Cuota: Se establecen limitaciones para elegir la base de cotización en función de la edad del trabajador por cuenta ajena. Aquél que tenga más de 47 años de edad y que en diciembre de 2015 estuviese cotizando por una base igual o superior a los 1.945,80€ podía seguir eligiendo entre la base máxima y mínima de cotización. Sin embargo, aquellos que a 1 de enero de 2016 ya tuviesen cumplidos los 47 años y cotizasen por una base inferior a los 1.945,80 euros ya no podrán cotizar por la base mínima, sino que deberán cotizar por 963,30€. Éstos tendrán una base máxima de 1.964 euros y ya no podrán cotizar por importes superiores.
  • Suspensión de la ayuda por desempleo: Los trabajadores que suspendan el cobro de la prestación o subsidio por desempleo por darse de alta como autónomos, pueden optar por mantener esa prestación pendiente para percibirla en momentos posteriores, hasta un período máximo de cinco años. Si se solicita reanudar la prestación en los primeros dos años desde su paralización, se deberá “acreditar que el cese de la actividad por cuenta propia tiene su origen en la concurrencia de motivos económicos, técnicos, productivos u organizativos.”
  • Aplazamiento de deudas: Se reduce el interés de demora del 4,37% al 3,75% y se permite el aplazamiento o fraccionamiento de las deudas con la Agencia Tributaria inferiores a los 30.000 euros sin tener que presentar garantía alguna.
  • Tributación por módulos: Se han endurecido los requisitos para acogerse al régimen de estimación objetiva o módulos, fijándose un máximo de ingresos para poder acogerse a este régimen de 250.000 euros anuales. Se elimina la opción de tributar por esta modalidad a los profesionales de sectores vinculados con la industria y la construcción.
  • Sociedades civiles: Desde el 1 de enero de 2016, las sociedades civiles que llevan a cabo una actividad económica pasan a tributar por el impuesto de sociedades, con un tipo de gravamen que ha pasado del 28% al 25% con carácter general.

Con estas medidas, el antiguo Gobierno de Rajoy pretendía fomentar el trabajo autónomo y ampliar y unificar las bonificaciones para el autoempleo. No obstante, el trabajador por cuenta propia sigue siendo uno de los sectores más castigados, sea del ámbito profesional que sea, ya que la carga tributaria que tienen que soportar es extremadamente elevada.

Está claro que vamos por buen camino pero, si se desea fomentar el tejido empresarial español (formado principalmente por autónomos y pymes), se necesita una reforma profunda que incentive el autoempleo y evite la economía sumergida.


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