Tras la tribuna del pasado viernes (véase: Retenciones del cuarto trimestre: Modelo 111, Modelo 115 y Modelo 123) seguimos comentando el cierre fiscal del año 2015. En este sentido, el próximo miércoles día 20, es la fecha límite para la presentación de los modelos 111, 115 y 123 de retenciones procedentes de rendimientos del trabajo, capital inmobiliario y capital mobiliario.

Muchas asesorías dejaron presentados dichos modelos el pasado viernes 15 a través del método de domiciliación bancaria, ahorrándose la ardua tarea de esperar a que el cliente tuviese que generar el NRC en el banco. No obstante algunos conservadores prefieren dejar un poco más de tiempo por si su cliente le viene con algunTime icona factura de algún profesional, o incluso si se acuerda un reparto de dividendos de última hora con fecha de 2015.

Lo que queda claro es que el tiempo se acaba, y si miramos por el retrovisor, el IVA y los resúmenes anuales nos vienen pisando los talones. Tenemos hasta el día 1 de febrero para presentar el modelo 303 del 4º Trimestre, y los modelos 390 (resumen anual de IVA), 190,180 y 193 (resumen anual de retenciones) además del modelo 349 sobre operaciones intracomunitarias.

Por otra parte tenemos también los modelos 130 y 131 de pagos fraccionados para personas físicas en régimen de estimación directa y objetiva, cuyo plazo también acaba el próximo día 1 de febrero.

Aunque quedan aún dos semanas, si queremos dejarlo domiciliado, el próximo lunes 25 de enero, deberíamos de dejarlo todo listo.

Los modelos 190, 180 y 123, deberemos de tenerlos repasados debido a la revisión que realizamos de sus correspondientes modelos trimestrales.

De cara al IVA, tendremos que realizar un profundo análisis donde contrastaremos el total de operaciones realizadas con lo declarado trimestralmente para que coincida con el modelo 390. Deberemos examinar si nos encontramos en sectores diferenciados y estudiar los diferentes regímenes de deducibilidad de IVA, calculando las prorratas correspondientes y aplicándolas a los gastos a los que afecten.

Evidentemente son dos semanas duras para el asesor que deberá de ser calculador y meticuloso para que el cliente quede satisfecho.

En INEAF seguiremos de cerca este cierre fiscal  y atentos a todos los detalles que hay que tener en cuenta para salir del cuarto trimestre con buena nota.


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